Memorias de Ismael Herrero

photoPues una vez que ya estamos de vuelta y de nuevo instalados en casa, me dispongo a escribir estas líneas a modo de resumen de lo que ha sido para mí esta experiencia de cinco meses de voluntariado en Moyo.

Es la primera vez que hago un voluntariado en mi vida. Aún me acuerdo cuando vi la convocatoria y presenté mi solicitud, en verdad sin pensármelo muy detenidamente, al fin y al cabo otra oportunidad más a la que optar… Al tiempo, recibí un e-mail de Aritz, coordinador del proyecto, en el cual me decía que estaba interesado en mi perfil y que la decisión era mía. En ese momento fue cuando ya empecé a darme cuenta y ser realista de la oportunidad que se me estaba ofreciendo. Necesité mi tiempo para tomar la decisión, pero gracias a una charla con mi primo (él es una persona experimentada en estos temas) y el saber que si decía que no a este proyecto iba a arrepentirme el resto de mi vida, me lancé a la piscina y dije que sí.

Y me alegro enormemente de haber dicho que sí y haber disfrutado de esta increíble experiencia. Como todo en la vida, ha tenido sus cosas negativas y sus cosas positivas, pero sin duda alguna para mí, pesa mucho mas lo positivo que lo negativo.
Vivir esta experiencia me ha hecho crecer tanto en lo profesional como en lo personal:
Profesionalmente hablando, he tenido la oportunidad de poder dar clases a niños y niñas provenientes de una cultura que en muchos aspectos es totalmente distinta a la nuestra, lo cual te obligaba a estar en un constante proceso de adecuación y mimetización con el medio. Por supuesto, todas las clases se dan en inglés, lo cual ha producido una mejoría de mi ni nivel en este idioma. No sólo he dado clases de tuba y bombardino, también he tenido un grupo de lenguaje musical, banda y en alguna ocasión clases de trombón, lo cual me ha hecho crecer aún más a nivel docente.
En general, estoy muy satisfecho con el progreso que han conseguido mis alumnos, si bien es cierto que aún hay que hacer hincapié en mejorar ciertos aspectos como la puntualidad o la asistencia, más esta última en la asignatura de lenguaje musical. Pero me he sorprendido muy gratamente de las ganas y el empeño que le ponen a la hora de aprender cómo tocar un instrumento. Hay casos de alumnos que se presentaban todos los días a clase, incluso los días que no les correspondía, y es algo que como profesor te llena profundamente de alegría.

En cuanto al nivel humano o personal he aprendido a saber tratar con los niños y adolescentes de Moyo, así como sus gentes en general. Cabe decir que es algo que ha sido realmente fácil puesto que siempre tienen una sonrisa para ti. Da gusto salir al pueblo a realizar unas compras o simplemente a dar un paseo y ver como la gente te saluda siempre y tienen un buen gesto contigo. Igual allí la gente no tiene tantas cosas como nosotros, pero se percibe claramente que con lo que tienen son felices, realmente felices. Está claro que el concepto de felicidad varía según la persona y el contexto. Gracias a este viaje, mi concepto de felicidad hoy en día ya no es el mismo.

Cabe decir que este no es un trabajo como otro cualquiera, puesto que aquí aparte de trabajar con tus compañeros tienes que convivir y eso hace que en ciertas ocasiones se pueda juntar lo profesional con lo personal y a veces el resultado sea complejo. No obstante, en la balanza pesa mucho más todo lo positivo que me deja este viaje y esta experiencia que lo negativo y de lo negativo también se aprenden muchas cosas.

Así pues, mi consejo para todo aquel que esté interesado en este proyecto y que por algún casual se encuentre leyendo estas líneas es muy sencillo: simplemente ve con la mente totalmente abierta y sin ningún tipo de expectativas que te puedas crear, simplemente vive el momento, la situación y la experiencia y empápate de ello. Así es como yo creo que realmente podrás disfrutar esta experiencia.

Ismael Herrero Huertas.

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VMP según su alumnado

Estábamos pensando en la forma de agradecer a todas y cada una de las personas e instituciones que han ayudado a nuestro proyecto en estos dos años de andadura y se nos ocurrió que podíamos recoger en un vídeo lo que los propios alumnos y alumnas piensan sobre VMP. El resultado es francamente positivo. Sirva, pues, este vídeo de agradecimiento a todos vosotros.