Estado del proyecto

Hasta la fecha podemos decir que el proyecto tiene aspectos que evaluar positivamente y otros de manera negativa.

En el lado positivo tenemos, sin duda alguna, la asistencia entusiasta de un número importante de alumnos, que se han añadidoSergio - Patrick
al pequeño grupo que sobrevivió del año pasado. El nivel de organización es más alto ahora y eso, sin duda, ayuda también a hacer un mejor seguimiento de los alumnos. No obstante, debemos trabajar para conseguir una mayor regularidad por parte de las niñas. Debido a la sociedad de roles tan marcados que hay en Uganda, a las niñas les resulte más difícil asistir. Es cuestión, en ocasiones, de ir hasta el hogar de la niña en particular e informar a la familia de lo que hacemos y de por qué les solicitamos que en los horarios de clase su hija pueda venir con nosotros. La dificultad aquí es cultural, ya que no tenemos autoridad como para ir por nuestra cuenta a decir a nadie qué hacer. Necesitamos de la ayuda de intermediarios.

En el lado negativo, los profesores no están acudiendo a sus clases. Está siendo una parte bastante frustrante del proyecto, principalmente porque a finales del año 2014 tuvimos una breve experiencia muy positiva con ellos y estábamos organizándolo de la misma manera, a través del Secretario de Educación del Distrito. En la Escuela de Magisterio de Lodonga nos está ocurriendo un fenómeno similar. No se organizan y no estamos pudiendo trabajar con ellos.

Dado que nuestro objetivo principal son los niños, la evaluación general del proyecto es positiva, aunque sin duda hay mucho que mejorar.

St. Monica GuluPor otro lado, el año 2016 nos gustaría abrir otras dos sedes, en Gulu y en Arua. La foto muestra el amplio patio del Instituto St. Monica, dirigido a mujeres con problemas en los estudios o de entorno familiar. Aquí se imparten distintos cursos de formación de tipo profesional, pero el principal objetivo no es dar formación, sino ofrecer una nueva visión de futuro.. Ahora desde VMP nos toca trabajar para conseguir un mínimo de instrumentos que nos permita poner en marcha esta iniciativa (necesitamos flautas, clarinetes y saxofones). En cuanto a Arua, el pasado domingo día 13 de septiembre supimos que la Catedral de Ediofe está a punto de iniciar una banda de música. Nos han propuesto que iniciemos un proyecto similar al de Moyo. En este caso contamos con la ventaja de que la Diócesis de Arua va a comprar unos instrumentos, por lo que no comenzaremos de cero, como ocurriera en Moyo (debido al alto deterioro de los instrumentos de la banda) y como ocurre en Gulu.

Por último, a petición de los alumnos y miembros de la banda y con el apoyo de Luke Anyama, fundador y director de la banda de Moyo Boys, hemos decidido iniciar una nueva banda, perteneciente al proyecto y que viene a sustituir a la existente. Este cambio se debe a que los alumnos se sienten menospreciados por la escuela. De este modo, tendremos un ámbito propio, sin agentes ajenos, en el que decidir cómo queremos que sea nuestra banda y cómo queremos emplear el dinero que obtiene a partir de su actividad. Esperemos que este cambio ayude al proyecto y a todos los que participan en él.

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